Estas cifras muestran que no hay un dominador claro últimamente: muchos empates y partidos con pocos goles, y cuando uno de los dos quiere romper el equilibrio hace falta intensidad y acierto. El Betis ha tenido fases más sólidas, sobre todo en casa, mientras que el Rayo ha demostrado capacidad de competir incluso cuando atraviesa momentos complicados.
Además, en los últimos días el Betis ha recibido buenas noticias para el duelo del sábado: jugadores como Cucho Hernández, Chimy Ávila y Héctor Bellerín han vuelto a estar listos tras sus lesiones, lo que da más opciones a Pellegrini para buscar un partido más ambicioso.
Por parte del Rayo, el equipo viene de una victoria importante ante el Atlético de Madrid en un contexto difícil, con tensiones internas y problemas en su estadio que han marcado la temporada.
En definitiva, este Betis-Rayo llega con la historia de duelos cerrados, pocas diferencias en el marcador y la sensación de que la lucha en el medio campo y los detalles en ataque decidirán qué equipo se lleva la victoria.